MUNICH nació en Barcelona en 1939 como un pequeño taller familiar de calzado. Con el tiempo, la marca llevó esa tradición artesanal al deporte, desarrollando calzado técnico y construyendo una identidad propia alrededor de su icónica X. Hoy combina diseño, innovación y rendimiento en disciplinas como futsal y pádel, sin perder su carácter urbano y auténtico.